|
 IV
pueden
levantar los ojos porque es mi nombre tentado
bajo el grito de los perros cuando
el desnivel es tanto que
la noche es poca y
todo enfermo se asemeja compartido a
la sonrisa que me involucra ni
siquiera un dueño tembloroso quemarme
el estómago en
sorbos yo tarea de sangre así
me enrosco ..................................................bestia colgando
por las venas cuerpo y parte de
algún balcón amable abrirme
las manos por quiebre y traslado del
impulso que nos confía a los cuchillos masticar
la angustia como forzar los vidrios hasta
que la uña arrastre columna y carne
 V
la
entrada es por el ombligo de toda muerte donde
el llanto mastica la
escara sacra por donde se asoman los huesos a
través de la carne yo
me perjudico el ojo cuando
la bestia resplandece el cierre yo
abro los labios y
demuestro hambre es
la lujuria de Dios con su hábito de sombra arrastrando
mi nacimiento contra las ventanas
 VI
estremece
mi espalda la pisada y
la palabra escondida dentro
de todo fondo conquistado yo
pretendo más la
lucidez del gancho y la fuerza de la cuerda sangrar
entonces y
reaparecer por las encías perforando
el lujo de la boca abierta treparme
el rostro a pedazos o
confiarte a mis uñas en
el único intento de mi mano pocilga porque
el conejo es tremendo dentro
de la carne sola ceniza
hirviente, chilla exquisito yo
lo busco con desesperación de diente antiguo
|