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Algo que decirles...
por Roger Adrián Sampedro
Yo les pregunto a los señores "representantes del pueblo":
¿Qué esperan?
¿Qué desean de nosotros?
¿Hasta cuando van a seguir así?
¿Quieren conocer cual es el limite de la vergüenza y la indignidad del pueblo?
Les hago esas preguntas, porque en el libro que ustedes citan cuando les conviene dice en su preámbulo: "...con el objeto de constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad".
¿Les recuerda algo todo eso?
No exijo respuesta satisfactoria de ustedes, despreocúpense. Ya no me interesa.
Ya perdí la confianza en ustedes, quizá pierda, también, el trabajo en los próximos meses, si este barco continúa navegando a la deriva de sus decisiones siempre justificadas.
Además, con seguridad, voy a seguir perdiendo la paciencia de ver como crece el número de gentes que ven desde afuera como unos pocos "privilegiados" asumen el poder y se lo consumen y se comen y se reparten a discreción el banquete (tendría que ser de todos) que la mitad de los argentinos solo disfruta por fotografías de algún diario infiltrado en sus manos o, en el mejor de los casos, por algún pantallazo televisivo de algún afortunado conocido que posea televisión.
Televisión, ese aparato fabuloso que sirve para despejar las mentes de la masa popular (la parte que posee uno de esos aparatos), mientras ustedes, siguen usando y abusando del poder que nosotros, los ciudadanos, le ofrecemos gustosos y esperanzados cada vez que elegimos a los nuevos beneficiarios del poder. Previa campaña electoral: desfile de hazañas heroicas, discursos fascinante-emotivos, afiches coloridos de personajes sonrientes y siempre trajeados y bien maquillados, de promesas que nunca pasarán la etapa del sonido al movimiento y muchos millones de billetes tirados a la mismísima basura.
Basura destructora de ideales, de ilusiones sencillas, de sueños humildes, de esperanzas sinceras, desbaratadas por la codicia y el desenfreno de los que gobiernan; ¡Si, oh sorpresa!, estoy hablando de ustedes: amigos de lo ajeno.
Parece cada vez mas fundamentada la frase que dice "del dicho al hecho hay mucho trecho". Ustedes se encargaron de esa coincidencia lingüística.
Con el tiempo se verá (mal que le pese a ustedes) estimados representantes del pueblo que el artículo 22 de la Constitución Nacional se irá evaporando, en toda la Argentina, gracias a sus propias volteretas para cumplir lo que el Preámbulo sostiene y ustedes dicen representar.
Sino, políticos de siempre, relean, solo el Capítulo Primero (Artículos 8, 14, 14 bis, 15, 16, 17, 18, 19, 28 29 y 30) de la Constitución Nacional (si es que alguna vez lo hicieron) para verificar si las 19 millones de personas pobres se originaron por placer a la carencia o desplazados del sistema que ustedes ostentan y detentan siempre, en nombre de la Patria, la Reorganización Nacional, Dios, Gauchito Gil, etc, etc, etc.
Tampoco puedo pretender que lean la Constitución Nacional de principio a fin, eso sería mucho trabajo, y ésta palabra, parece retumbarles en lo mas profundo de las entrañas.
Lamento, desde ya, tener que rematar este petitorio –que no espera oídos- para citar una frase que fue promulgada hace veinticinco años, allá en Francia, en momentos de tensión social, tensión que ustedes tanto aborrecen, sepan disculparme:
"La imaginación al poder"