![]()
Atentados terroristas en Estados Unidos
El polvo de la muerte tapó el poder de una potencia
por Diego Saiz![]()
La ficción se convirtió en realidad. Hollywood siempre se destacó por sus películas donde Estados Unidos era invadido y atacado, aunque siempre aparecía un héroe que solucionaba el conflicto. Pero en la actualidad, lejos de esos filmes taquilleros, los guiones yanquis pasaron a instalarse en cada televisión del planeta, pero en esta oportunidad no se encuentran superhombres y sobran las víctimas.
El ataque terrorista a las Torres Gemelas tal vez exprese el odio a los grandes propietarios de dinero. Pero los familiares de las personas que ayer pasaron al recuerdo, no tienen consuelo ante esos dos aviones que deseando destruir el corazón financiero del mundo, acabaron con miles de vidas inocentes.
En los últimos años, todos los ataques al Pentágono habían sido realizados por hackers, piratas informáticos que en reiteradas oportunidades colapsaron la red de computación. Ayer cambio la historia... el posterior atentado contra el edificio del Departamento de Defensa de Estados Unidos significó, además de un crecimiento en la suma de muertes, un atropello a la seguridad de ese país, un llamado de atención a una fragilidad escondida detrás de una supuesta fuerza demoledora que se convirtió en polvo.
La impresión que deja este horror estadounidense que no permitirá el olvido del 11 de septiembre del 2001, es que el ser humano ya no tiene límites, que no importa si se trata de una gran potencia mundial ya que cualquier país está a disponibilidad de los deseos trágicos de algunos hombres que desparraman miedo, tristeza, temblor e impotencia.
Ni el futuro escudo espacial anti-misiles, ideado por el ex presidente Ronald Reagan, que George Bush tenía planeado instalar, hubiese podido parar este ataque aereo con los propios aviones vestidos de armas de fuego.
Muchos creen en la cercanía del fin del mundo a través de la creencia en la existencia de un Dios, ya que piensan que el mayor invento de este ser superior se le fue de las manos. Los ideales quedaron en el olvido y el ser humano eligió un camino de guerras, odios y muertes.