![]()
Húmeda naciste en mi
Para recorrer mis pómulos lejanos
Abriéndote al paso deprisa
Con un fértil caudal emergente
Abordaste mis labios,
Acariciándolos suavemente,
Y en un azar de suspiros,
Resbalaste hasta mojar.
Caíste y te estrellaste,
Mojando el suelo entero,
Y a pesar de tus esfuerzos,
Jamás te pudiste incorporar.
Pediste regresar a mi,
Rogando enojo al cielo,
Y convirtiéndote en vapor ligero,
Te consumiste hasta tu final....
Trazando paralelos,
Me creo liberado.
Sin mover mi cuerpo,
Me logro deslizar
Sentado en mi sombra,
Con la frente recostada,
Sobre un parabrisas,
a punto de volar.
Atravesando el reflejo,
Viajo y soy neutral,
Corren muy despacio,
Las imágenes del lugar.
Desenfundo el pecho,
Ordenando el cosmos,
Escucho en mi interior,
Una magia cardinal.
Esparzo con mis manos,
Polvo demorado,
Creando a mi camino,
La vía para caminar.
Es un placer longitudinal,
Poder transportar,
Poder elevarme mas allá
Útero, rescátame de mi,
Vuelve a crearme,
Vuelve a cubrirme con tu miel
Y Ayúdame a entender,
Que de ti partí,
Para jamás regresar.
Vida, rescátame de ti,
Quédate con tu monocromía,
Devuélveme mis lágrimas perdidas,
Y deja correr mi llanto,
Que al haber derramado tanto,
Mis ojos no ven el día
Muerte, rescátame de todo
Hazme parte de tu oscuridad eterna,
Llévate en andas mi alma,
Y después de curarla,
Comienza con el fin de tu nada,
Para terminar con mi agonía.
© Nicolás Arévalo