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 La
ceguera
La apacible ceguera humana No es mas que el social eclipse Que acallados espectros Mocionan entre susurros perversos. Aunque el siguiente abismo Se entrevere con lo inusual El dominio mismo de nuestra ceguera alcanzará la legión, de innumerables corceles alados, trovadores alocados, ingeniosos olvidados y martilladores inagotables, de cabezas que se funden en cada traición a sus propios instintos. La ceguera no daña Sino la determinación De no penetrar en cada rincón Vejado por el olvido, Observando lo prohibido, Encallando distraído Por no perder un mundo retraído. La ceguera arde en los ojos Y vive en la mente.
 De
la vida a la Muerte
Así se encuentra el cielo junto a las estrellas, lejos de perderse Y pronto a encontrarse
Como péndulo que desplaza sentimientos Me arrojo al tormento de la pasión con suspiros que marean la llegada de relámpagos en un verano sin razón.
¿Que dolor tomar cuando el recipiente del placer Conserva su temperatura?.
¿Cómo sostenerlo? lejos de la cabeza quemada que lleva Hombrecillos en la mente transportando ideas Que Forjan peldaños, donde pocos subirán y muchos giraran sus rostros por temor. Ocultando en su mediocridad el valor a superarse, a perderse, a viajar mas allá de la vida.
De la vida a la muerte.
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