Mondo Kronhela Literatura - República Argentina


Volver al Listado de autores
La cruz

Este es el fin de aquel hermoso camino
Que juntos tu y yo, una vez recorrimos
Clavaremos esta cruz como un signo
De lo mucho que nos quisimos

Bifurcación de caminos
Separación de destinos
Cada uno a su propia suerte
Yo te quise, me quisiste
Te he perdido, me perdiste
El amor no lo acabó la muerte
Lo mató el tedio de la rutina
Esa sombra agazapada
Que sin piedad asesina
Los sueños de una zarpada

Después, otros labios, otras voces
Acaso, otros cuerpos, otros roces
De antaño, no quedará nada
Solo al final del camino
Como un signo adolorido
¡Una cruz abandonada!

Volver al Listado de autores
La rueda

Los viejos caminos conocen el ruido
El ruido apagado de mis pies descalzos
La cuesta pesada me jala la carga
Que hunde sus puntas aquí en mis espaldas

Mi paso comienza al albear el día
Detrás de mi huella, la mujer, los hijos
Que irán por la senda haciendo camino
Atrás ha quedado la choza vacía

Llevaré mi carga al pueblo cercano
Del grano dorado con amor plantado
Calmarán mis hijos un poco su hambre
Mis viejas espaldas llorarán su sangre

Mañana temprano, al nacer del día
Tornará mi paso a desandar la senda
La carga ligera, azúcar, jabón, y unos trapos
La rueda girando en torno a la vida
Hallará a mis hijos por la misma senda
Truecando su sangre, su vida, ¡Por unos harapos

El círculo eterno de honda miseria
Buscando el sustento, el pan cotidiano
Pagando con sangre el fruto a la tierra
Trazando los surcos, ¡Con uñas y manos!

Volver al Listado de autores
Poesía lunfarda

Vos que te quejás a diario, que escabiado me la paso
En el firulo indecente, que me creo un canfinflero
Siendo un simple matarrango, un pobre maula un Otario

Que no voy a sentar marote, a mis años mancarrón
Y voy a crepár pensando que no hace falta biyuya
Aunque me crea un chaludo con la yirantas fuleras

Mirá que decís mentiras, con mi humilde bagayito
Puedo ser un bacanazo, y en mis hartos carnavales
De milonga y de cafisho, no he llegado a ser ciruja
Y aún hay mucho afrecho, y beguen Para el bramaje

Pero todo lo he dejado, te lo digo sin globear
Ya no soy aquel garufa que en un tiempo conociste
Que se llenaba de alpiste para bien apoliyar
Ni el atorra milonguero que soñaba ser gabion
De una cocote chaluda que me supiera alumbrar

Hoy soy un pobre Jovato que siempre habrá de yugár
Porque también se guapear, por vos, mi minusa loca
Y aunque canyengue y fulero, también soy encajetado
porque tu amor es mi guarda y vos lo sabés pércanta
¡Anduma! No airés al bardo, que vos me traés piantao
seré atorrante y palmera, mas nunca he sido un bandeao

Volver al Listado de autores
Lloró conmigo

Cierta noche de insomnio aletargado
Cuando el tiempo se deshace entre las horas
Como siempre, llegó hasta mi alcoba
La doliente del rostro atormentado

¿Qué te pasa? En tono dulce murmuró la muerte
contemplo en tus facciones un gesto desolado
tu amiga siempre he sido, platícame tu suerte
quizá en mi consejo encuentres el alivio
me duele tu tristeza, me duele tu martirio

Ya no quiero vivir, le dije, estoy cansado
De esta vida miserable que atormenta
Las entrañas de mi alma y que revienta
Mis sentidos al verme encadenado
A esta vida, de eterno condenado

Mi vida ha transcurrido por la senda
Que un destino burlesco a señalado
Sin un alma que a mi alma la comprenda
Como un perro sin dueño, ¡Abandonado!

Es mi vida un rosario de amargura
Que desgrano en mi ruta paso a paso
Soy un paria nacido del fracaso
Que jamás a conocido la ternura

No conozco el amor no he sido amado
He llorado y no he sido consolado
Jamás he conocido por esta vía funesta
Ese amor que pregonan los poetas

Cuando he amado he sido malherido
Y es tan grande mi dolor y mi tormento
Que reniego de la vida y solo siento
El haber sido a esta vida concebido

Las flores para mí son solo flores
Su fragancia me pasa inadvertida
No me importa el cielo, el Sol ni sus fulgores
Ninguna estrella para mí ha sido encendida

Soy un Ente que vive solitario
Soy un alma en el limbo, ¡Confundida!
Dime entonces, si es este mi calvario
¿Qué esperanzas abrigo de la vida?

El llanto por mi rostro resbalaba
Cual cascada salina hacia el abismo
¡Calla! Me dijo tristemente la enlutada
no concibo el soportar tanto martirio
y, mientras mi llanto con sus manos enjugaba
sentándose a mi lado, lloró junto conmigo

Volver al Listado de autores
Llorar un poco

Antes de decirte adiós,
Déjame llorar un poco
Tú sabes, es este dolor atroz
Que a veces me vuelve loco

Este dolor de huesos, mi crónico reumatismo
El punzar de mi cabeza, este doliente sofoco
Y la fiebre, ya sabes, el maldito paludismo
Sí, me parece que tendré que llorar un poco

Ya ves que a veces, entre mis fiebres deliro
Otras, lo sabes, me quejo cuando estoy dormido
¡No importa! Este dolor se irá poco a poco
pero al decirte adiós, tendré que llorar un poco

¡Espera! No me des ninguna bebida
pronto me pasará esta cruel desazón
tal parece que tengo una herida
que está rasgando mi corazón

¿Lo viste? Me siento mucho mejor
es este clima variable y loco
Ahora, recojo mis cosas,,,me voy
Pero,,,antes, ¡Déjame llorar un poco!

© Anselmo González Madrigal