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 Padre
A veces, Padre, no te comprendo y camino a oscuras por un incierto camino de dolor y vacíos secretos. A veces, Padre, te olvido y entonces adivino que en este silencio se restringe mi vida y mi sufrimiento. A veces, Padre, no te quiero y balanceo mi pobre alma en cansados odios que se reproducen muriendo. A veces, Padre, te espero paciente, nocturno, para oír ese dulce cuento que nunca se hizo niño-recuerdo. A veces, Padre, no te perdono que tus razones ganen a mis argumentos y rompan el azar de mi éxito incierto. A veces, Padre, te recuerdo y me pregunto por qué se extiende tu sombra y me posee, me perturba y me deja inquieto. A veces, Padre, sólo a veces, ansío hallarte al final de este largo tiempo que gobierna mis canciones de poeta en perpetuo destierro. Entonces mi voz se alzará rotunda para buscar las palabras que demando para decirte que, a veces, Padre, no te he escuchado y lo siento.  Nombres
Y serás la flor, y serás vientre infinito y seré la abeja y te daré la vida y con ese abrazo de eternidad, viajarás en mí y me olvidarás Y seré luna penetrando la noche blanco esparciendo luz en tu negra cavidad y poblaré de estrellas el espacio que nos une y me esperarás Pero se que no habrá nombres por más que me empeñe en llamarte flor, noche, abeja o luna ser simplemente, amar.  Soneto
A veces cuando te espero temo que seas solo sueño y al fin me despierte yermo solo, de ausencias muerto A veces yo me desespero y de sentirte tan de lejos los versos dan comienzo a tu figura, a tu recuerdo A veces siento el miedo, a perder lo que no tengo a dejarte atrás sufriendo A veces cuando te espero se agota todo el tiempo para decirte: Te quiero  Sin título aparente
A veces caminamos en sueños de anonimato como ángeles en desgracia caidos pensamos en las ausencias y las demoras, en aquellos que se fueron o los que atrás se quedaron. Hasta que a tu lado de pronto, sin esperarlo surge la luz que devuelve al paraiso contenidos y palabras, alguien te ofrece el caliz sagrado para que apures la vida y el amor henchidos De razones, de ganas, de pronto cumplidos deseos olvidados, de risas, de esos latidos que preceden al cuerpo a cuerpo querido Y ya no te paras y no te preguntas nada ya no hay primero, no hay segundo, vacios se quedan los versos para tanta esperanza  Declaración
Mentiría si callase mi voz de palabras Asomada a este monitor tan callado Risa he tenido, y encontrado llanto Inclitos y aburridos, trasgos y hadas Soñadores,navegantes y poetas Olvidados, con su soledad vana Locos por crear las esperanzas Tomadas de sus grises ausencias. Es tiempo ahora de confidencias Kolmadas de este sutil sentimiento Incapaz ya de callar su cadencia Es bien como un bolero redimiendo Ruidos de aquel temor o de mentira. O cantandose para seguir viviendo |