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Éramos Jóvenes
Éramos jóvenes y el siglo aún no moría. Fue cuando Cuba despertaba del letargo y un viento norte de progresos y de alianzas Cobraba vidas de gigantes y de párvulos.
Era la hora en que se armaban los ensueños con una dulce tibieza en las entrañas, se hacían mundos en las mesas con palabras se andaban siglos sin mover una pestaña.
En esas noches de los bares ciudadanos donde apilaban sus cenizas los cigarros se sublevaron mil rebeldes fracasados, se armaron guerras con ejércitos de barro.
Fue en esas mesas donde Paty tuvo un sueño una quimera con columna de estropajo quiso ser luz, y ser estrella, mensajera en un gran teatro con los pies del desamparo
Dulce inocente, ¿en que rincón te habrás dormido con la ilusión de darle al mundo tus recados? Por las esquinas de la vida ya sin nido ¿Donde habrán ido a parar tus sueños pájaros?
Pero qué son las golondrinas sin verano, y las blancas gaviotas sin los mares? Y que más son tus miradas sin destino? Y que son mis ilusiones sin tus manos?
Es que acaso se perdieron en la bruma mis tontas esperanzas que esperaban ser un día luz vital de tus pupilas Y abrevar en tus silencios mis nostalgias…?
Sol del norte. Sol de fuego desangrado fue mi quimera adormecida en la distancia y desde allí fue que este norte me hizo esclavo de mi destino final de presidiario.
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