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No disparamos ternura
No disparamos ternura a la muerte ni a sus perro$ de corazones mudos que engangrenan los cielos con sus fronteras y sus banderas engangrenadas de petróleo.

Solo
la sangre
Solo
la sangre exaspera
la no memoria, las
mascaras glaciales, los
espejismos del ocio reverberan
la ciudad desnuda. Los
árboles bordan náufragos de
abandonos súbitos, ebrios
sin hospedaje con
sus velos lícitos y borrascosos que
brillan intraducibles en
esta patria infiel y monogramatica.

Mi
hembra infranqueable
Mi
hembra infranqueable de
errancia lobuna desmiga
su pan genital delimitando
mis vientos. Yo no
soy yo desnudando
su desnudez amurallada
desnudez donde
niego mi piel. Todo
cuanto tengo es su
maraña inevitable de
placeres desesperados vendando
mis ojos.
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