Mondo Kronhela Literatura - Literatura On Line



X
Comunicado.

Y aquí… estamos FELICES… erectos de sinceridad… Apagando cada palabra gastada en el camino. Y pariendo a gusto la mudez… el olvido como pulcros mamíferos de la vanidad… (Cambia de canal, la interferencia me provoca jaqueca.) vamos… vamos que para eso están aquí, hay que verlos… sonrientes víctimas de la necesidad… las señales hacia el fin, un gran plano de eléctricos giros que nos gusta llamar destino…

No podemos ignorarlos… hay que gozar…como si hubiese en realidad un camino, una palabra, un gesto urgente de hacer (Apaga entonces, hoy no tengo ganas de mentir) pero los gemidos, siguen allí… vale la pena intentar, robar un poco de aquel placer, elevar algunos falsos testimonios, edificar algunas parábolas para completar el gran libro… no te parece… y pretendiendo, falseando la suma de incertidumbres, deleitar nuestros sesos en el ocio. (Muchos pasan por su lado) Muchos pasan y besan los pies de la esfinge, eso es lo correcto… se dejan bañar por sus jugos seminales y siguen firmando, afirmando la contramentira, la masacre, el trauma y en la esquina, sin ojos, la vuelta de mano construye la profunda negación, algunos tullidos hermanados se debaten bajo el cielo cubierto de matrices, bailan el fracaso, qué hermoso, qué bello, el milagro sincero de nuestra carnadura y trinidad, un masturbatorio vuelto cementerio… Qué hermosa tentación pintada de rojo con las llagas del tiempo.

No me digas que no te provoca darle un mordisco. (…)

Dime que no te excita la idea de tirar sobre los restos del mundo (…)

Dejar una parte tuya, empapando de virginidad aquel claustro de discursos. (…)

Eres una mentirosa…. Tu sonrisa hipócrita… (…) compite con cualquier voyerismo (…) Insistes. (…) Una vez más (…) prefieres mirar todo…desde el borde, repetir el plato de las ocho, al mediodía tragar y durante la última edición, volver a devorar el aire con mentiras… tan poco elaboradas… pero ese bulto en tu entrepierna no me engaña, (…tengo miedo, mejor suéltame, nos están viendo, saben nuestros nombres, puede que no lo quieras creer …pero coleccionan nuestras huellas) …lo puedes oler, mira allí…

mira, van juntitas de las manos, y maquilladas… las cuatro montando su caballo de latón. La mayor, desnuda, policromada, flota con sus vísceras expuestas, y desde ellas, bien negras como debe ser… el clínico interior del infinito nos abofetea… danza mejor… bien vestida y embetunados de grasa, cada centímetro pintado …que bella, qué sonrisa más linda, parece esa niña de rizos de oro en una película sin color… sin aliento, sus manos invitan a cantar, sí, otra pulgada del mismo ambulatorio oxigeno (De que hablas, por favor cállate, no quiero saber, deja que me vaya… en serio, te amo de verdad que sí… pero por favor… no, no… mejor no me dejes ir, no… que digo… debo salir, debo hacerlo, aún cuando debamos estar juntos… una vez que acabe todo, ¿cuándo?… cuando sea necesario… ver todo desde esta pantalla, juntos… en este lugar transparente de ranuras… lubricadas… sí… siguen siendo la madre infesta de… y mis labios y los tuyos, tú… qué tal… cómo lo sientes, un ménage à trois ummmmmmmm Tal Vez un rápido cambio de versos, ensali-bando el juego. (quizá otro día)

Los días son la ilusión y la guillotina se acerca, ¿qué dices?… qué… aún no te cuentan esa historia. Dios Santo diría si creyese, si fuese aún posible tener fe en algo… que falta de cortesía de mi parte… pero descuida yo haré las presentaciones, no sé si lo recuerdes… probablemente no habías nacido, pero a mi… me mandaban a dormir con la imagen de hombres practicando tiros sobre el cuerpo de esos críos… eso era lo correcto

(mejor déjame morir en paz) Como quieras… adiós… nos vemos mañana, si todo no ha terminado aún…

 

© Daniel Rojas Pachas
 
Imprimir todos los textos

Kronhela Ediciones Argentina - Ciudad Autónoma de Buenos Aires
ARGENTINA