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 Tras
el espejo o las bellezas que somos allí
"...pues para fascinar mis amantes sedientos, puros espejos tengo que hacen las cosas bellas: mis grandes ojos y las eternas estrellas."
La Belleza. Charles Baudelaire.
las maravillas del estelar
ahora que nos hemos cansado de sentirnos bellos de admirar nuestro reflejo así deseando tantas maravillas del estelar nuestra vida en los reality bailando a la luz electrodoscópica en el terreno eriazo que diríamos un nuevo espleen nos conmueve a nosotros los tan dados al show a
las delicadezas del espectáculo quienes lo dejaríamos todo por bailar tras el espejo
reinas de los corazones
todos íbamos a ser reinas de los corazones no importando el precio de las famas si cualquiera podría ser el escenario para que nosotros desde abajo les aplaudiéramos los escombros les dibujáramos mientras el baile la silueta de estrellita poblacional y el beso bajo los reflectores la única ilusión de sacarle otra sensación al juego que no fuera la marginalidad de estos lares
rosas en el corazón de la ciudad
ahora vamos a dejar de llorar no haber crecido lo suficiente como para haber encontrado las llaves de todas las puertas que nos permitieran salir de nuestra escritura antes de haber convertido nuestra realidad en un pozo de lágrimas y habernos ahogado en ella
bebiendo demasiado para nuestras pequeñas edades no sabiendo crecer si al salir a pintar borrachos rosas rojas en el corazón de la ciudad chorreando de pintura por el dolor inventamos nuestras propias canciones nuestras líricas subversivas y nuestras poses en cada video clip
criaturas ficcionales del espejo
nuestra alegría la visión de nosotros mismos divirtiéndonos al cerrar los ojos y caer por una montaña rusa de escombros cada uno en su trineo de plástico en su simulador de cartón levantando los brazos hasta alcanzar las estrellas Y QUE EL MUNDO SE CONVIERTA EN EL SUEÑO DE ALGUIEN QUE SOÑO COMO NOSOTROS para no golpearse tan fuerte ni llorar en el suelo toda escritura apartada de nuestras ficciones
reflejo de nuestros personajes
las pocas veces que nos sintonizaron en el idilio
conmovedor de acariciar a los perros muestras de compasión hacia el público la cámara en la fragilidad del detalle nos lloramos en nuestra estúpidas lástimas como reflejo de nuestros personajes acicalándonos un poquito en el lomo adornándoles la felicidad en fluorescentes collares los dejamos irse por la oscuridad de un cielo baldío a que se prendieran azules tiritando a lo lejos y luego de un chiflido bajaran electrizados al nicho helado en que los hombres nos pusieron
nuestra delicada protesta colectiva
hubo que romper el círculo social y trazar un sentido alternativo a esta carrera de locos para abandonar lo clandestino que resultan nuestras pobrezas ante el espectáculo televidente volver a adornarlo todo con el juego de nuestros artificios para que nuestras noches de volantines se dejasen elevar en ese dar y tirarle hilo a las estrellas arrojarles un
poquito de semen de nuestras manos descubriéndolas al fin en su calidad de luces y nuestra delicada protesta colectiva se dejase caer sobre los colores los destellos del mall y la moda
casa estudio del espejo
habíamos empezado a crecer la farándula en el block odiando el hacinamiento de nuestras veleidades la constante exposición de nuestros actos si besándonos para no desperdiciar el aire tomados de la cintura por el goce del espacio mientras alguien se nos alteraba en la convivencia para la casa estudio se nos ofrecía en suicidio para la señal en cadena y teleaudiencia internacionales cuando no sabíamos si era la realidad del libreto o la conmoción por sostener el rating
corazones de helio
los viernes eran una fiesta de churros piropos con manjar a nuestros corazones si inflados con helio se iban elevando por
la noche se iban a colgar de la última estrellita iluminando el peladero para que alguien los recibiera como nuestra alegría prendiera por nosotros entre los escombros una fogata y no se afligiera que la luna nos tiene dando vueltas en un tagada con música onda disco nos tiene plateados los ojos en su lluvia de papeles y un niño que los recoge nos dice tome reciba por favor un poemita callejero ud no creerá que alguien pueda dejarse para sí las palabras
jardín de las flores vivientes
a veces en la primavera de la moda demasiado auspiciados en los colores de nuestro espectáculo en la lírica subversiva de nuestras canciones nos dedicamos al baile sensual y a la carita pornográfica como fantasía de nuestras celebridades extendiéndose en alfombra roja por una colina de escombros donde al final de tanta hermosura llegamos a quedar vaciados de
admiración y deseo
la fama
tratamos de abrir los ojos después del coito de nuestra difusión en todas las portadas pero la estrellita que tenemos pegada en la sien se había anticipado a nuestro futuro como al juego de naipes de nuestros corazones si arrojados por el laberinto de la ciudad dentro de un bosque donde la fama sería la luna y a su vez la sonrisa plateada de un gato que al desaparecer en todo su glamour nos dejaría su ironía su maldita felicidad riéndose de nosotros
leit motiv para una teleserie
ahora que después de unos años recuerde también hubo besos de boquitas pintadas labios rojos de color brillantina persiguiéndose en el terreno eriazo para hacer un poquito el amor entre los escombros alma mía sin que nadie nos ate ni siquiera las bolsas de basura en que una vez nos enredamos y
alguien como con un disfraz de cerdito rosado corriendo en cámara lenta por peladero nos traiga el cartel que nos diga bonita actuación muchachos continuemos ahora con nuestra teleserie Información
aportada por el autor: Rafael Farías Becerra
(1982) Reside en Puente Alto. Asistió a taller de poesía a cargo de
Elvira Hernández. Ha organizado y/o participado en diversas lecturas,
entre ellas las Jornadas Rokhianas, Noches Quiltras, Noches de Poesía y
Música de las VII Jornadas Andinas de Literatura Latinoamericana
(JALLA-E 2005). Licenciado en Castellano en la Universidad de Santiago
de Chile y miembro de Colectivo Lingua Quiltra. Prontamente, se publicará parte de su primer conjunto de poemas Tras el espejo o las bellezas que somos allí, en la Colección Pobre Bélgica por la Editorial Contrabando del Bando en Contra.
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